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Flujo de trabajo en Lightroom: De la captura a la obra de arte

  • Atahualpa Mehrer Photography
  • 12 jun
  • 3 min de lectura

Mucha gente piensa que el trabajo del fotógrafo termina cuando se presiona el botón del obturador. Sin embargo, en la fotografía profesional, la captura en formato RAW es apenas la mitad del camino: el equivalente a revelar el rollo en el cuarto oscuro del siglo pasado. El verdadero estilo, la atmósfera y la firma de un autor se consolidan durante la postproducción.


Para mantener la consistencia visual a lo largo de un proyecto, una galería o las publicaciones de un blog, es indispensable contar con un flujo de trabajo estructurado. Trabajar sin un orden no solo te hace perder tiempo, sino que destruye la coherencia de tu portafolio. A continuación, te comparto mi flujo de trabajo paso a paso en Adobe Lightroom, el software donde mis capturas se transforman en obras de arte.


1. Importación y Organización: El pilar invisible

El desorden es el peor enemigo del flujo creativo. Cuando descargo las tarjetas de memoria tras documentar un viaje o un hito cultural, sigo un sistema estricto de catalogación:

  • Estructura de carpetas: Las organizo cronológicamente y por temática (ej. 2026_06_Paisajes_Urbanos).

  • Renombrado al importar: Configuro Lightroom para que renombre los archivos con un patrón claro que incluya mi autoría (ej. Atahualpa_Mehrer_ViajeCultural_001.dng). Esto ayuda a que, si una imagen se comparte en la web, mantenga mi firma en los metadatos del archivo de forma permanente.


2. La selección (Culling): El arte de descartar

No muestres todo lo que disparas. Un portafolio profesional destaca por su curaduría. Utilizo el sistema de banderas de Lightroom para acelerar el proceso:

  1. Hago una primera pasada rápida presionando la tecla P (Pick) para marcar las fotos que tienen potencial técnico y compositivo.

  2. Uso la tecla X para rechazar de inmediato las tomas desenfocadas, movidas o repetidas.

  3. En una segunda pasada, comparo las seleccionadas de cerca y les asigno de 1 a 5 estrellas para definir cuáles irán a la galería principal de la web y cuáles serán parte del contenido del blog.


3. Correcciones ópticas y Básicas: Limpiando el lienzo

Antes de aplicar color o contraste artístico, hay que corregir los errores técnicos de la captura. En el módulo de Revelado de Lightroom, mis primeros pasos obligatorios son:

  • Correcciones de lente: Activo las casillas "Quitar la aberración cromática" y "Activar correcciones de perfil". Esto elimina automáticamente las distorsiones de las esquinas y el viñeteado natural de los lentes gran angular.

  • Enderezar y recortar: Uso la herramienta de superposición de recorte para asegurar que el horizonte esté perfectamente nivelado y que las líneas arquitectónicas de las ciudades no se vean inclinadas.



Interfaz de Adobe Lightroom editando fotografía de Atahualpa Mehrer



4. El revelado tonal y la magia del Color

Aquí es donde la imagen cobra vida y adquiere la atmósfera mística o documental que busco transmitir:

Consejo de Atahualpa Mehrer: No abuses del deslizador de Saturación. Para lograr un acabado cinematográfico y sofisticado, prefiere trabajar con la herramienta HSL / Color. Reduce ligeramente la saturación general e intensifica la Luminancia de colores específicos (como los tonos tierra de la arquitectura antigua o el azul del cielo) para darles protagonismo de forma sutil y orgánica.
  • Curva de tonos: Es mi herramienta favorita para esculpir el contraste. Suelo aplicar una ligera curva en "S" para contrastar las imágenes, pero suavizo las sombras subiendo el punto de negros para obtener un look mate, muy propio de la fotografía de bellas artes.

  • Gradación de color (Color Grading): Aquí defino la temperatura narrativa. Suelo añadir tonos cálidos en las iluminaciones (para emular la hora dorada) y tonos fríos o complementarios en las sombras para generar tridimensionalidad en la escena.

 
 
 

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